Un recipiente esférico se conecta a un pistón. Al aplicar la fuerza F se ejerce una presión al fluido encerrado en el recipiente, que es igual en cualquier punto del fluido y en las paredes del recipiente (principio de Pascal). Si todos los agujeros tienen igual diámetro, el líquido sale con el mismo módulo de velocidad y en forma perpendicular a la esfera. Los chorros se curvan luego, debido a la acción de la fuerza de gravedad.

Si se aumenta la presión sobre un fluido encerrado en un recipiente. aumentará la presión sobre cada punto del fluido. Una aplicación de este principio permite la construcción de máquinas hidráulicas.

Es común oír hablar de máquinas hidráulicas (gata hidráulica, frenos hidráulicos, etc.). Estos sistemas tienen en común que usan fluidos para aumentar las fuerzas.

La tecnología de las máquinas hidráulicas se la debemos a Pascal. Él descubrió un hecho curioso, que luego se transformó en el principio de Pascal “la presión aplicada a un fluido encerrado. se transmite sin disminución a cada punto del fluido y de las paredes del recipiente”.

Por ejemplo, si presionamos con las manos la superficie de un globo lleno de aire, cualquier sector dentro del fluido experimentará el mismo aumento de presión.

El descubrimiento de Pascal no habría pasado de ser una curiosidad si a alguien no se le hubiera ocurrido conectar dos recipientes de diferente tamaño, aplicar el principio de Pascal y observar cómo aplicando una pequeña fuerza en el recipiente menor, esta fuerza era amplificada en el recipiente mayor.