Compositor alemán, considerado uno de los más grandes de la cultura occidental.

Se dice que nació en una pequeña bohardilla de la corte provincial de la ciudad de Bonn, Alemania, a las orillas del Rhin; probablemente el 16 de Diciembre de 1770. Su padre Johann, lo llevó a bautizar al día siguiente a la iglessia de San Remigio, imponiéndole el nombre de Ludwing , igual al que tenía su abuelo. Su madre era Magdalena Keverich.

Beethoven, desde pequeño mostró notables disposiciones para la música, por lo cual su padre, tenor de la corte y muy dado a la bebida, obsesionado por el ejemplo de Mozart, quiso hacer de él un prodigio, obligándolo a estudiar desconsideradamente, encerrándolo durante muchas horas y maltratándolo severamente cuando no cumplía con las tareas agobiadoras que le señalaba.

En 1778 lo presentó en Colonia en un concierto de piano, y en 1781 lo llevó a una gira a Holanda, que fue un fracaso. Beethoven recibió lecciones, además de su padre, de Pfeiffer, van der Eeden, Rovantino, los PP. Koch y Zeese; Neefe le hizo estudiar el “Clavecín bien temperado” de J. S. Bach, que en esa época (1781) sólo existía en copias manuscritas, las sonatas de Carlos Felipe Emmanuel Bach, y las de Muzio Clementi.

Casa de Beethoven.Beethoven poseía un talento tal que a la edad de 12 ya era asistente al organista Christian Gottlob Neefe, con quién estudió . Los intentos para establecerlo como un niño prodigio al modelo de Mozart tuvieron poco éxito.
En el invierno de 1786 visitó Viena, conoció a Wolfgang Amadeus Mozart de quien recibió algunas lecciones, y el cual dijo así a alguno de sus amigos: “Escuchen a este joven; no lo pierdan de vista que alguna vez hará ruido en el mundo”.

En 1787 Beethoven fué enviado a Viena, pero su madre cayó enferma, y tuvo que volver a Bonn casi inmediatamente. Ella murió unos meses después, y en 1789 el mismo Beethoven pidió que su padre alcohólico se retirara, un hecho que lo dejó responsable por sus hermanos menores Caspar Carl y Nikolaus Johann. Beethoven dejó Bonn por Viena por segunda vez en Noviembre de 1792, para poder estudiar con Franz Joseph Haydn.

Magdalena Keverich, madre de Beethoven.En 1794 fuerzas francesas tomaron Renania; consecuentemente los nexos con y el soporte de la corte de Bonn llegaron a su fin. Su padre había muerto un mes después de su salida de Bonn, en 1794, y en 1795 sus dos hermanos se juntaron con él en Viena. Permaneció ahí por el resto de su vida, saliendo sólo por celebraciones de verano largas alrededor de las fronteras del país, y en sus primeros años, para conciertos ocasionales en ciudades cercanas. Sus únicos viajes extensos fueron a Praga, Dresden y Berlín en 1796.

Su primer concierto como pianista lo dio el 30 de marzo de 1795; pero no fue sino hasta el 2 de abril de 1800, cuando se presentó ante el gran público presentando su Gran Concierto para pianoforte, su Septuor y su Primera Sinfonía. Alcanzó un éxito considerable. Sin embargo, ya Beethoven había experimentado los síntomas de su penosa enfermedad, la “sordera”, desde 1796. A todos los sufrimientos que había sentido, añadía la tortura física y psicológica de ir perdiendo el sentido más necesario para su profesión. El mismo año escribió en su Diario Intimo: “¡Valor! A pesar de todas las flaquezas del cuerpo, mi genio triunfará… ¡Veinticinco años! Los tengo ya, y es necesario que en este año el hombre se revele todo entero”.

Abuelo de Beethoven.Ya en esta época los rasgos de su carácter están bien definidos: existe en su alma una bondad sin límites; amor a la verdad y a la humanidad; conciencia de su valor; una tenacidad de férrea que no desmaya ante ningún obstáculo.

Por otra parte su sensibilidad se manifiesta en exaltados impulsos de fuerza, de alegría, de tristeza y de profunda melancolía, que arrancan del corazón y que hacen vibrar, con la potencia de su sinceridad, las cuerdas de sus semejantes. “Beethoven”, ha escrito Aldoux Huxley, “enseñó a la música a palpitar con su pasión intelectual y espiritual”. Y pudiera afirmarse que ya las obras escritas en aquellos días contienen el germen de la nueva aurora de la música: aparece el romanticismo más puro, y no el que “ha seguido palpitando desde entonces con la pasión de los hombres inferiores”.

Beethoven nunca mantuvo una posición oficial en Viena. Se mantenía a sí mismo dando conciertos, enseñando piano, incrementadamente a través de las ventas de sus composiciones. Los miembros de la aristocracia Vienesa fueron sus patrones seguros, y en 1809 tres de ellos -El Príncipe Kinsky, el Príncipe Lobkowitz, y el Archiduque Rodolfo- le llegaron a garantizar un ingreso anual con la única condición de que se quedara en Viena.

Beethoven pasó por varias etapas en su labor creadora, se establecen generalmente tres. Las obras de la primera etapa dejan sentir la influencia de Haydn y Mozart y en ellas tiene gran importancia el piano. La segunda etapa se caracteriza por la búsqueda instrumental y orquestal. En el tercer período, el más incomprendido de su tiempo Beethoven recobra la libertad de la suite.

Escribió música instrumental, vocal y para el teatro con notable predominio de la primera. Cabe citar las siguientes más importantes obras: nueve sinfonías, siendo la 9ª la también llamada coral que en su último movimiento cuatro solistas y coro mixto cantan el texto de la “Oda a la Alegría”, de Friedrich von Schiller (1823); cinco conciertos para piano y orquesta; un concierto para violín y orquesta; 32 sonatas para piano; 10 sonatas para violín y piano; 5 tríos para piano, violín y violonchelo; 16 cuartetos de cuerda; Missa Solemnis con coro y orquesta; lieder; la “Ópera Fidelio” con las tres oberturas de Leonora; las oberturas Egmont y Coroliano y otras muchas obras.

En 1826, Beethoven fue operado para curarlo de hidropesía; no volvió a mejorarse. Cerca de las seis de la tarde del 26 de marzo de 1827, exhalaba su último aliento.