Las plantas necesitan que el suelo les proporcione diferentes minerales y, especialmente, nitrógeno.

Que haya que fertilizar La tierra para incrementar las cosechas, es algo ya muy establecido. Pero que haya que fertilizar el mar es algo realmente novedoso. Las plantas necesitan que el suelo les proporcione diferentes minerales y, especialmente, nitrógeno. Ahora se ha demostrado que al mar le falta hierro y por ella no crece el plancton.

El plancton en el mar es el comienzo de la cadena trófica que termina en los peces, pero además al igual que los vegetales, representan el principal mecanismo por el cual se retira el CO2 de la atmósfera. Aproximadamente la mitad del CO2 que produce la actividad humana en la Tierra es normalmente absorbido por los bosques, la biomasa y por el plancton del mar. A su vez, el CO2 que absorbe el plancton es posteriormente arrastrado al fondo del Océano, y allí permanece por siglos. Todo este proceso es el que se conoce como “la bomba biológica del carbón”.

Bien sabemos que durante las últimas décadas ha estado aumentando progresivamente el CO2 de la atmósfera, como consecuencia del enorme incremento de la quema de combustibles fósiles y que esto está condicionando el llamado “efecto invernadero”, con el consecuente incremento de la temperatura de la Tierra, lo que según se afirma traerá (o ya está trayendo) grandes cambios climáticos: derretimiento de los hielos polares y sequías o grandes lluvias en otras zonas de la Tierra. Nuestra sequía actual podría deberse a un proceso cíclico, como ha sido a lo largo del tiempo, o también podría ser la consecuencia del aumento del CO2 atmosférico. ¡Ojalá que sea debido sólo a lo primero!

Habría que fertilizar el mar

La idea de fertilizar el mar con hierro no parece descabellada, y ya se han hecho algunos ensayos con resultados aparentemente positivos. Si con ello se consiguiera desarrollar el plancton, se calcula que el CO2 atmosférico podría descender un 10% o más. Ella sería de gran importancia, dadas las dificultades que están imponiendo algunos países desarrollados para limitar su producción de CO2.

Efectivamente, un equipo anglo-americano, liderado por Kenneth Coale, ha realizado la experiencia, y parece que los resultados han sido muy positivos, habiendo sido éstos publicados en la revista Nature en Octubre de 1996. La experiencia consistió en esparcir hierro (sulfato férrico) en el Océano Pacifico Ecuatorial, lo que produjo un verdadero florecimiento del fitoplancton que efectivamente succionó CO2 del aire.

El experimento, conocido con el nombre de lronEx II, consistió en esparcir hierro en tres áreas del Océano, cada una de 60 Km2 y posteriormente se realizó un seguimiento a través de miles de kilómetros cuadrados de Océano, al este de las islas Galápagos. Según Kenneth Johnson, del Moss Landing Marine Laboratory de California, los resultados fueron excelentes, ya que por el agregado de media tonelada de hierro, se absorbieron cien toneladas de CO2. “En una semana el desierto del Océano se convirtió en una jungla, cambiando el color del azul a un verde obscuro.

Se estima que en términos generales, un quinto de los Océanos son ricos en nutrientes y,sin embargo, carecen de plancton. Ahora está clara que ella se debe a que a esas zonas es falta hierro. El agregado de hierro podría ser especialmente útil en el Pacífico Sur, ya que en esta zona el agua de la superficie descendería rápidamente al fondo del Océano debido a las corrientes marinas, arrastrando rápidamente con ella el CO2 absorbido par el plancton.

Los investigadores quieren ahora probarlo en gran escala en esta zona. Según ellos, de acuerdo a los resultados obtenidos en este primer experimento, en 100 años reducirían la cantidad de CO2 de la atmósfera en 60 partes por millón. Hoy está en 360 partes por millón. En otras palabras, el descenso sería del 17% a 10% menos del aumento que se proyecta para el año 2100. Para realizar este nuevo experimento, ellos están solicitando 6 millones de dólares.

El florecimiento del plancton podría también, más directamente, enfriar la atmósfera. El plancton emite dimetil sulfito (DMS), un gas que se oxida en la atmósfera para formar partículas de sulfato. Estas partículas directamente protegen del calor del sol a la superficie de la Tierra, e inducen la formación de nubes, la que significaría también más lluvias.